ARQUIDIOCESIS DE SANTO DOMINGO

PARROQUIA SANTO CURA DE ARS

(SAN JUAN MARIA VIANNEY)

www.santocuradears.org.do

RNC 4-30-00424-3

 

 

 

 

 

Nueve años de vida comunitaria (2005-2014)

Notas del sacerdote

José Abraham Apolinario Abréu

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

8  de agosto del 2014

Fiesta del Santo Cura de Ars

 

 

 

Avenida Duarte 445 esq. Ave. Nicolás de Ovando, Ens. Capotillo, Santo Domingo, República Dominicana

Teléfono 809 681 85 70 Fax 809 681 85 65    E-Mail: cescar1966@hotmail.com

Introducción

He decidido escribir estas notas para ayudar a elaborar junto al Consejo Parroquial el Proyecto de nuestra comunidad para los próximos tres (3) años y compartir con algunos compañeros la experiencia de estos nueve años.

Transcribo aquí lo que escribí en la reseña solicitada por el Arzobispo en ocasión de los 50 años de construcción del Templo parroquial el 23 de febrero del 2009:

“La Partida del Padre Guillermo Rodríguez:

La larga presencia de un sacerdote marca una comunidad. El Padre Guillermo nació en Damajagua, municipio Esperanza, de la provincia Valverde, el 25 de junio de 1924 y fue ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1950. Por 50 años fue el único párroco, hasta su partida a la Casa del Padre, el 29 de junio del 2005.

A excepción de los tres años pasados en Roma, estuvo siempre al frente de esta comunidad. Dedicado en cuerpo y alma al Colegio, que sería en una época el más prestigioso centro educativo de la parte norte de la ciudad de Santo Domingo. Llegando a albergar 3,000 alumnos.

La partida del padre Guillermo creó un vacío difícil de llenar. Su estilo autoritario y su organización centralizada dejaron una compleja situación administrativa.

El Arzobispo nombró, el mismo día de su muerte, una “Comisión Administradora”, presidida por el Padre Lorenzo Vargas y compuesta por los sacerdotes Abraham Apolinario, Joselito Beltré, Martín Gutiérrez, José Antonio Esquivel SJ, Vicario de Administración; la Srta. Ana Teresa Gómez, Tesorera del Arzobispado y el recién ordenado Diácono Juan Herrera.

Una vez aclarado el asunto de la propiedad del solar, los sobrinos del Padre Guillermo desistieron de su solicitud de que el Colegio les fuera entregado como herencia de su tío.

Nombramiento como Párroco y Director:

Una vez que fui instalado como Párroco y Director del Colegio, el 15 de agosto del 2005 inicié los primeros pasos para constituir el Consejo Parroquial y el Consejo Directivo del CESCAR.

Los primeros meses fueron dedicados a reorganizar el sistema contable, reparar el edificio del Colegio y a procurar los fondos para reparaciones de emergencia tanto en la casa parroquial como en el templo, que tenía algunas filtraciones.” (“Reseña Histórica de la Parroquia Santo Cura de Ars”, 2009)

Al asumir el acompañamiento de esta comunidad, que estuvo dirigida por un solo sacerdote durante 50 años, me propuse ir despacio, tomarme el tiempo para escuchar, observar y consultar las decisiones a tomar. Por esta razón las actividades de la parroquia siguieron un pausado camino hacia la integración en el Plan de Pastoral.

Desde el primer momento  tuve claro que la obra principal del Padre Guillermo había sido el Colegio y a éste debía dedicarle la mayor atención y tiempo.

Se contrató un agrimensor para el elaborar el plano del solar, un paso importante en el proceso de aclaración de la propiedad, que los sobrinos del Padre Guillermo estaban reclamando como herencia de su fallecido tío.

Octubre del 2005 fue un mes muy fecundo. El día 11, el  Presidente Fernández autorizó a Bienes Nacionales a elaborar un contrato de Donación a la Arquidiócesis de Santo Domingo del solar y sus edificaciones valorados en $145, 952,785.00, (firmado el 2 de marzo del 2006) y el día 15 se firmó un Acuerdo  de Pago con la compañía EdeEste por $2, 519,000.00, que fue pagado en cinco cuotas.

Al llegar la Navidad del 2005, tuvimos las primeras Misas de Alborada en los tres barrios que integran nuestra comunidad: Capotillo, Villas Agrícolas y Luperón. Esta primera participación fue tímida, pero fue una linda experiencia de fe y alegría. Hoy día esas celebraciones convocan un buen grupo de jóvenes, niños y adultos. Después de la Misa se asume el trabajo del día con más ilusión. Navidad es época de esperanza y de paz.

Mi experiencia en Villa Mella, con una comunidad muy activa y un rico caminar de las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) me alentaba, pero estaba claro que tendría que esperar el momento oportuno para formular la propuesta.

En el mes de marzo del 2006, tuvimos un primer acercamiento, con una Semana de Formación sobre las CEBs, animada por el Padre Manuel Bodenlle y un grupo de laicos de la vecina parroquia San Pablo Apóstol, de La 40, Cristo Rey (dónde trabajé por seis años).

Dos meses después iniciamos un pequeño grupo Bíblico con la ayuda de Ramón Vásquez y un equipo de la parroquia Espíritu Santo, de Villa Mella. Desde septiembre del 2007, este equipo organiza “La Semana Bíblica”. Una oportunidad para conocer la Palabra de Dios y adquirir una Biblia, ofrecida a un precio cómodo. Para esto hemos recibido la colaboración de algunas iglesias hermanas, tanto del país como de otros lugares. Los dos primeros años se vendieron así más de 600 Biblias Latinoamericanas.

El mayor empeño en la línea de la formación se ha puesto en el encuentro que tengo cada jueves con los Dirigentes de las comunidades. Iniciamos reflexionando el folleto “Para vivir en Comunidad”, que consta de 25 reuniones sobre la vida cristiana, las primeras comunidades y la propuesta de la Conferencia de Medellín, de formar pequeñas comunidades de fe y vida. Un impreso de Ediciones Populares de abril del 1983, elaborado por las parroquias Domingo Savio y San Martín de Porres, que animan los padres jesuitas en la margen del Río Ozama. Ese material, adaptado al momento y lugar, fue leído y reflexionado con los responsables de las comunidades en formación. Luego trabajado en cada uno de los grupos, sentó las bases para el surgimiento de las CEBs.

Desde hace dos años estamos adaptando el  material publicado por el Instituto Nacional de Pastoral en la “Guía Mensual”, lo cual nos permite seguir con las demás parroquias de la Arquidiócesis el Plan de Pastoral.

El momento de las CEBs llegó después de la Misión Continental que realizamos en junio y septiembre del 2009. Dos años después, el 11 de junio del 2011, el Arzobispo envío las 14 Comunidades Eclesiales de Base, que siguen caminando hasta hoy. Fue un acto sencillo y emotivo. El Cardenal López Rodríguez entregó a las pequeñas comunidades el texto del libro de los Hechos 2, 42. Fundamento e inspiración para vivir hoy el desafío que enfrentaron los primeros discípulos.

La Misión Continental

Han pasado cinco años desde la Misión Continental y estoy cada vez más convencido del gran impulso que dio a la vida comunitaria de esta parroquia. Nuestra comunidad se puso en contacto con las demás parroquias de la Zona y con el resto de la Arquidiócesis de Santo Domingo. En el patio de la Escuela y en nuestro Salón de Actos, se han tenido numerosos encuentros, talleres, retiros y actividades de la Zona Ozama. En enero del 2012 empezó a funcionar la “Escuela de Teología para Laicos”, que ofrece una formación a los dirigentes cada viernes en la noche.

Los barrios fueron tomando su propia identidad y a esto ayudaron las acciones en favor de los moradores que se han realizado. Entre ellas cabe destacar las tres Jornadas de Limpieza (Capotillo 2011, 2013 y Villas Agrícolas 2012) coordinadas con las Juntas de Vecinos, las escuelas, las Iglesias Evangélicas y las instituciones responsables de la recogida de los desechos sólidos: Fundazurza y Fundación Escoba. Esta acción de carácter educativo involucra a estudiantes, vecinos y miembros de la parroquia. Se planifica unas semanas antes y se reflexiona sobre el valor de la creación, regalo de Dios, el cuidado a la naturaleza y la salud. Aunque la actividad se realiza durante un sólo un día, tiene un impacto en los moradores que valorizan y aprecian más su entorno.

Otra actividad que ha puesto en contacto la comunidad cristiana con el barrio es la Pastoral Materno Infantil, promoviendo la vida y el cuidado de las adolescentes embarazadas y las madres solteras. Ofrece un acompañamiento del embarazo y los primeros siete años del niño.

Mujeres de la comunidad se constituyen en consejeras, ponen en contacto la madre con los centros de salud y los médicos que asesoran al grupo. La acogida en este grupo de mujeres en especial momento de fragilidad,  es para muchas una alternativa que les lleva a elegir la vida, a proteger y a cuidar con esmero a sus niños. Esta experiencia traída desde Brasil (“Pastoral de la Crianza”) por el Padre José Navarro sj (Chochi), ha calado muy bien en parroquias de Santo Domingo y del Sur del país.

La Pascua

Otra experiencia que ha sido motivadora en el caminar de estas pequeñas comunidades ha sido la celebración de la Pascua. Preparada con esmero durante la Cuaresma y celebrada durante los 50 días siguientes. La Vigilia se empezó a celebrar el 2007 durante la madrugada. La gente empieza a reunirse a las 4:30 de la mañana y a las 5:00 a.m. se inicia la bendición del fuego con una alegre fogata, preparada por los jóvenes que han vivido la Pascua Juvenil, en el patio de la escuela. La presencia de los adultos que reciben ese día el don de la fe, es un testimonio para todos. La llegada del día nos ayuda a comprender la victoria de Jesús sobre las sombras y el pecado. Así cantamos con más convicción que “Jesús resucitó la madrugada del Domingo”.

En la preparación de la Semana Santa participan las CEBs, los grupos apostólicos y los jóvenes. Con el deseo que todos hagan la experiencia de vivir a plenitud los momentos más intensos del Triduo Pascual, cada año se ha ido alternando la responsabilidad de organizar la liturgia de un día. Así a las CEBs y grupos que le tocó un año preparar el Jueves Santo, al año siguiente le habría de tocar organizar el Viernes Santo. La participación de los jóvenes  ha sido clave. La vivencia de la Pascua Juvenil los compromete a vivir de manera muy activa toda la Semana Santa.

El grupo “Nueva Alianza”, fundado el 26 de junio de 1991 ha pasado por distintas etapas, pero sigue siendo fuente de compromiso de los jóvenes en la catequesis, el grupo de lectores y la comunidad “Fe y Luz”, un movimiento fundado por Jean Vanier (el fundador de “El Arca”), que acompaña personas con discapacidad mental. La presencia de este grupo ha sensibilizado a la comunidad frente a estas personas habitualmente tratadas con desprecio o con lástima. Descubrir el valor del amor de Dios en ellos, ha sido para sus familias un gran aliento.

La Jornada Mundial de la Juventud, celebrada en Madrid en mayo del 2011, fue la ocasión para que un grupo de jóvenes coordinados por el catequista José Luis Díaz, montara la obra musical “Moisés, El Libertador”, que dejó una fuerte impresión en la comunidad, por su calidad teatral, musical y de coreografía. La presentación de esta obra en el patio de nuestra escuela aportó parte de los recursos para la delegación  de nuestra comunidad en el encuentro con el Papa. Otro grupo  se está animando para ir a Polonia en el 2015.

En Pascua se organiza un paseo a la playa donde participan todos los dirigentes: catequistas, animadores de las CEBs, de  los grupos juveniles, ministros de la Eucaristía, de los coros de adultos y jóvenes. Es un día esperado con emoción y que está en la mente de todos desde que inicia la Cuaresma. Otros momentos significativos son la Kermesse de la escuela y la Convivencia Parroquial, que se realizó por vez primera el 13 abril del 2008.

Vida litúrgica y Sacramentos

La visita del Arzobispo que vino a ofrecer el Sacramento de la Confirmación el 28 de  junio del 2008, a un grupo de jóvenes y adolescentes, fue la ocasión para bendecir la Capilla del Santísimo. Fue el momento de profundizar una tradición, vivida en esta comunidad desde hace muchos años, el Primer Viernes de cada mes. La Capilla al estar separada la Iglesia, pero con fácil acceso al exterior, permitió que la comunidad pudiera venir en algún momento del día, a orar y a adorar al Señor.

Se inició el Jueves Eucarístico: De tres a seis de la tarde un grupo se reúne para “estar con El”, e interceder por la Iglesia y el pueblo de Dios. Al comienzo nos costó cierto esfuerzo estar en silencio, en actitud de contemplación, dada la costumbre de estar siempre cantando, rezando o alabando en alta voz. ¡Cuánto nos cuesta dejar hablar a Dios en el silencio del corazón! Estoy tan convencido del crecimiento de una comunidad que vive la experiencia de la Adoración Silenciosa.

La Eucaristía preparada con esmero y rica en participación de la gente, ha sido fuente de fe y esperanza. La homilía en un estilo sencillo y directo, donde interactúan algunos hermanos de la asamblea, crea el ambiente para vincular el sacramento con la vida.

Llama la atención el número de personas que toman parte en la preparación y celebración de la Misa: Cantos, lecturas, colecta, servicio del altar.  Ha sido de gran ayuda la labor, asumida como un ministerio, de nuestro sacristán Francisco Valdés (Papito), siempre  pendiente de que todo esté dispuesto y a tiempo.

Una celebración que vale la  pena comentar, es la que tenemos los viernes en las CEBs. El jueves anterior el equipo responsable  de la comunidad lleva lo necesario para la celebración: pan, vino, ornamentos, libros, equipo de sonido, etc. La Eucaristía se celebra allí donde se reúne la comunidad: un patio, una marquesina, una galería, o en la misma calle o callejón que permita una mayor participación de la gente. Es una oportunidad para descubrir el sentido más profundo del pan compartido. Algunas personas que no asisten al templo, participan de este encuentro de fe. La fracción del pan se relaciona así más con la vida de cada día. Los niños rodean la pequeña mesa que sirve de altar  y siguen con especial interés el rito eucarístico. Para mucho es la ocasión de ver de cerca “lo que hace el padre en la Iglesia”.

Los coordinadores de sectores eligen por turnos el lugar de la celebración, que se va alternando de un barrio a otro. Es también un momento para compartir con el sacerdote y las religiosas que siempre asisten a esta Misa y usualmente todo termina con sencillo compartir de un jugo y unas galletas.

Los fines de semanas tenemos cinco misas: Una el sábado en la tarde y cuatro el domingo. La colaboración del sacerdote carmelita, de origen cubano, Padre Marciano García ha sido de gran ayuda. Desde el 2008 asumió la Eucaristía del domingo a las seis de la tarde. A pesar de haber celebrado ya sus 50 años de vida sacerdotal, mantiene un ambiente atractivo para la comunidad. Alrededor suyo se ha mantenido una comunidad que antes asistía de manera un poco  rutinaria a la Misa.  Ha sido una bendición de Dios contar con este sacerdote, como lo hicieron otros desde la fundación de esta parroquia.

Unos de los cambios en que nos empeñamos fue adaptar el templo, repleto de imágenes, a la invitación del Vaticano II de la centralidad de la Eucaristía. Además de las imágenes del viacrucis, nuestra iglesia tenía otras 14  estatuas de María y de los santos. Nueve de estas imágenes fueron pacientemente restauradas por las Hermanas del Monasterio Carmelita de Baní y donadas a parroquias que no tenían la imagen de su santo patrón.

Para ayudar a realizar el cambio litúrgico, el 21 de enero del 2006, Fiesta de La Altagracia, dedicamos una de las capillas laterales a la Virgen. Allí se colocaron las 5 imágenes de la Virgen y los niños llevaron en hombros el cuadro de La Altagracia, un óleo pintado por Genoveva Báez hace más de 50 años,  regalo del arzobispo Beras y que fue delicadamente restaurado para la ocasión, por una pintora del Museo del Arte Moderno.

El Triduo de La Altagracia sirvió para una catequesis sobre esta antigua imagen, llena de símbolos de fe, que la comunidad del Santo Cura de Ars venera, desde la fundación de la parroquia en 1955, con una nutrida peregrinación a la Basílica de Higüey cada 27 de febrero. El año pasado, gracias al donativo de una familia, se enmarcaron 500 cuadros de la Virgen, que han sido ofrecidos a un bajo precio. Nuestra meta es que en cada familia haya una imagen de María de Nazaret.

Con el deseo de motivar a la comunidad a participar más activamente en la liturgia se empezó a organizar un Coro formado por algunas  mujeres, cuya dirección asumió Milagros Ceverino. Unos meses después se integraron algunos hombres, que con el guitarrista constituyeron el Coro  “Buen Pastor”.

El diácono Juan Herrera impartió un taller de liturgia en la Cuaresma del 2008  y desde entonces funciona un equipo de lectores, que junto al grupo de monaguillos (chicos y chicas), formado hace tres años y coordinado Caridad Duarte, animan nuestras celebraciones. En octubre del año pasado se empezó a formar un coro infantil,  que tuvo su primera presentación en la Misa de Navidad que presidió el Nuncio.

Por el paciente trabajo de la Hna. Nicole Kingsley y un equipo de colaboradores, se fue convocando a los jóvenes para asumir la catequesis infantil. Los nuevos centros se crearon alrededor de las CEBs en los tres barrios y se reservó para realizar en el centro parroquial la catequesis de adolescentes, jóvenes y adultos. Entre estos grupos se destaca el  Curso Bíblico para niños y niñas que han hecho su Primera Comunión, en el que estos cuatro años han participado unos 50 adolescentes.

Para hacer más sencilla y asequible la Primera Comunión se prepararon unas lindas batas que se utilizan ese día y en el Bautismo de jóvenes y adolescentes. Las familias hacen una pequeña contribución para el lavado y cuidado de las batas.

Hoy tenemos 11 centros de catequesis, dirigidos por 15 catequistas y 8 ayudantes. Juanita, una de las fundadoras de la parroquia, ha sido catequista de un gran número de niños, en su casa funciona un centro de catequesis desde hace casi 60 años. En estos días nos dejó para ir junto al Padre, Inocencia  León (Doña Cleotilde), de 103 años. Maestra y catequista por 45 años, el último grupo de niños lo preparó cuando tenía 96 años.

La celebración comunitaria de los sacramentos de la Reconciliación, en los Actos Penitenciales de Adviento y Cuaresma, así como la celebración en grupo de parejas del Sacramento del Matrimonio, ayudó a mucha gente a vivir más plenamente su fe.

El 29 de noviembre del 2008, se celebró el matrimonio de 18 parejas que fueron preparadas bajo la guía del Diácono Julio Rosario y su esposa Emilia Pichardo. Un entusiasta equipo de la parroquia Jesús Sumo y Eterno Sacerdote colabora desde entonces en esta valiosa tarea. Otro grupo de 18 parejas recibió la bendición el 28 de mayo del 2011, 8 parejas el 26 de mayo del 2012 y 7 parejas el 25 de mayo del 2013. Se realiza una auténtica fiesta, compartimos unas fotos, alrededor de un bizcocho y un refrigerio. Luego algunas familias siguen la fiesta en casa. En el último grupo se casó una pareja de adultos haitianos. Vivir en comunidad es compartir juntos las alegrías y las penas.

El servicio de los Ministros Extraordinarios de la Eucaristía tiene un valor que la comunidad sabe bien apreciar, ellos hacen presente la comunidad ante los enfermos. Al llevarles la comunión, les permiten participar de la Cena del Señor celebrada el Domingo. No tenemos cómo agradecer a  Juanita Rodríguez, Hipólito Fernández y Germán Reyes, que desde 1997 ofrecieron  este servicio hasta el 2013.

Para integrar a otros hermanos a este ministerio se organizó junto a la Parroquia San Juan Bautista de La Zurza, un tiempo de formación del que participaron hermanos de la Parroquia vecina de San Mateo. El Padre Antonio Méndez, sacerdote que tiene a su cargo ambas parroquias coordinó este curso. El Cardenal los instituyó el 19 de octubre del 2006 y ha renovado su misión. Junto a ellos se inició en la Cuaresma del 2007 la visita a todos los enfermos que reciben habitualmente la Eucaristía en sus hogares. Otras tres hermanas se integraron el año pasado a esta hermosa tarea.

Al comienzo  nos pareció insuficiente una visita al año, pero después de ocho años en esta práctica, veo lo valioso de este ejercicio pastoral. La mayoría de estos hermanos que confieso y unjo en la Cuaresma son ancianos. El encuentro con el sacerdote en este tiempo de preparación a la Pascua, les vincula a la comunidad en el momento central de nuestra fe y  confirma la labor de los hermanos y hermanas que le llevan al Señor en nombre de toda la comunidad.

Participación

El interés en participar de la vida de la comunidad se puso de manifiesto desde el primer momento en que fui encargado por el obispo de esta parroquia el 15 de agosto del 2005. A final de septiembre se eligió un Consejo Parroquial de carácter transitorio  y un Consejo Directivo en el Colegio. El encuentro con los Dirigentes cada jueves en la noche, que dura poco más de una hora, es el momento en que se toma el pulso de la vida en los barrios y en las comunidades. Ahí se plantean las propuestas más inmediatas y luego decisiones más a largo plazo, se toman en el Consejo Parroquial. Desde hace tres años este Consejo tiene una reunión especial de dos días para evaluar, planificar, elegir las prioridades y elaborar el Proyecto Parroquial para los próximos tres (3) años. En él participan los dos diáconos, las religiosas Hijas de María, la Directora de la Escuela, los tres coordinadores de los Sectores, un catequista, un ministro, un delegado del Consejo Juvenil y un delegado de los Grupos Apostólicos de la parroquia. Se reúne el primer martes de cada mes, recientemente celebramos la reunión número 100. Los delegados permanecen en el Consejo por dos o tres años, exceptuando a los miembros permanentes.

El otro espacio rico en participación es la Convivencia Parroquial que celebramos desde el 2008, en el tiempo de Pascua. Se convoca a toda la comunidad, pero participan principalmente las personas que están integradas en los grupos y en las CEBs. Se formulan algunas preguntas para la Evaluación y después de reuniones por grupos se presenta un resumen a la Asamblea. De ahí suelen brotar propuestas que son retomadas por el Consejo y el encuentro semanal de Dirigentes. En esta última Convivencia, las preguntas se trabajaron antes del encuentro.

El Año Sacerdotal

 

Una vivencia que quiero compartir fue la que constituyó el “Año Sacerdotal” dedicado por la Iglesia al Santo Cura de Ars. El Arzobispo designó nuestra iglesia como lugar de celebración y todo comenzó el 8 de agosto del 2009 con una conmovedora Eucaristía presidida por el Cardenal a la asistieron otros 3 obispos, 120 sacerdotes, 25 diáconos y cerca de 1,000 feligreses. ¡Nunca habíamos visto tantos padres juntos en nuestra iglesia!, fue una señal de bendición para toda nuestra gente pobre.

Se organizaron peregrinaciones desde las Zonas Pastorales. Se propuso destacar el Sacramento de la Reconciliación, tan valorado por San Juan María Vianney y se invitó a los sacerdotes a ofrecer el sacramento y a tener una hora de Adoración Eucarística (otra dimensión que vivió con fuerza el sacerdote francés). Se realizaron 11 celebraciones penitenciales, tres de ellas presididas por el Cardenal y sus obispos auxiliares. En total asistieron 70 sacerdotes y unos 2,500 peregrinos. Todavía están grabados en nuestra memoria estos emotivos encuentros fraternos.

La presencia del pastor alienta a la grey. El Arzobispo de Santo Domingo y sus auxiliares nos han animado con sus visitas: El Cardenal Nicolás López Rodríguez ha venido en seis ocasiones (26 septiembre 2006, 15 marzo 2008, 28 junio 2008, 8 agosto 2009, 27 Febrero 2010 y 11 junio 2011 ); Mons. Pablo Cedano en siete oportunidades (15 agosto 2005, 8 agosto 2006, 8 agosto 2008, 21 mar 2009, 10 julio 2009, 8 agosto 2009 y el 13 marzo 2010); Mons. Amancio Escapa dos veces (8 agosto 2009, 2 febrero 2010); Mons. Víctor Masalles vino el 28 de junio del 2012 y este 4 de agosto recién pasado.

El Nuncio Apostólico Thimoty Brogilio nos visitó el 24 de septiembre del 2006 cuando nuestra Zona Pastoral concluyó aquí la fiesta de Nuestra Señora de las Mercedes. Mons. Freddy Bretón presidió el funeral de la Hna. Eugenie Pierre, Madre General de las “Hijas de María”, el 11 de septiembre del 2012 . El actual Nuncio Judes Thadeus Okolo nos honró con su primera visita a una parroquia en el país, el 24 de diciembre del 2013 y presidió el Viacrucis del Viernes Santo,  que concluyó en el patio de nuestra escuela, el pasado 18 de abril.

El 29 de junio pasado, Mons. Pièrre-André Dumas, obispo de Ase-à-Veau y Miragoâne, presidió la fiesta en honor de Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro, patrona de Haití. Otros obispos nos han visitado en diversas ocasiones: Antonio Camilo, Francisco Ozoria, José Grullón, Plinio Reynoso, Príamo Tejeda  y Rafael Felipe.

Son muchos los hermanos sacerdotes que han celebrado con nosotros la fe, no sólo en las grandes fiestas, sino en la celebración del Día del Señor.  A todos ellos nuestra profunda gratitud, por su colaboración, su apoyo, consejo y motivación. Esto fue especialmente valioso en los primeros años de esta tarea que me encomendó la Iglesia. ¡Dios les pague su entrega!

Para un sacerdote la vida comunitaria es una fuente donde se renueva la fe. Esto lo he vivido estos años a través de la Fraternidad Sacerdotal Jesus Caritas, tanto en el país como con hermanos de otras naciones. En abril del 2006 cuando me trasladé a la casa parroquial, me acompañó el padre Antonio Méndez, párroco de La Zurza y con quien he compartido estos nueve años. Ha sido un hermano muy colaborador y ahora como Arcipreste de la Zona, es mucho lo que nos ha apoyado.

Por breves meses estuvo con nosotros el Padre Robert Vásquez, quien fue nombrado Vicario Parroquial el 7 de mayo del 2011.

Desde hace cuatro años completa la familia Doña Paulina Ogando, que  junto a nuestra cocinera María de la Luz Mendoza se encargan, como buenas madres, de alimentarnos y cuidarnos. Dios nos ha bendecido con su compañía y su amistad.

La Comunidad Haitiana

Nuestra iglesia parroquial está ubicada en la esquina de la Ave. Duarte con Ave. Ovando, a las puertas del Ensanche Capotillo. En esta área del Mercado de la Duarte viven muchos haitianos. En octubre del 2007, la Pastoral Haitiana de la Arquidiócesis, que coordina Edouard Saint Jean, inició la celebración de una Eucaristía en lengua creole.

Hace muchos años que se celebra el sacramento una vez al mes en varias iglesias, pero aquí se empezó la experiencia de la Misa Dominical cada semana. Esto fue dando poco a poco sus frutos. Los hermanos y hermanas se empezaron a sentirse acogidos por la Iglesia y en enero del 2010, con la llegada de las “Hijas de María", una comunidad de religiosas haitianas, este encuentro de fe tomó más vida. Varios sacerdotes haitianos y dominicanos se turnan para esta celebración, que nos recuerda la universalidad de la Iglesia. Se formó un Coro, se empezó la catequesis infantil, se tuvieron los primeros bautismos, una Boda (bendecida por un sacerdote belga de paso por el  país) y se empezaron a formar tres comunidades, que acompaña la Hna. Rose Florentin: Villas Agrícolas, Capotillo y otra en la comunidad de Guaricano.

Cada sábado celebro la Misa en creole en la Comunidad de las “Hijas de María”, durante la cual rezamos por la parroquia, por la misión de la Iglesia y por los dos países que compartimos esta hermosa isla.

La reparación del templo

A partir del 2007 empezamos a solicitar apoyo para la reparación del templo. Estos trabajos concluyeron en gran parte el 23 de febrero del 2009 cuando celebramos los 50 años de construcción. Se procuró conservar el estilo arquitectónico del 1959, año del centenario de la muerte del Santo Cura de Ars.

Para realizar esta tarea contando con pocos recursos, como suele ocurrir en la mayor nuestras parroquias, nos ayudaron cuatro criterios:

a.- Preparar una lista de prioridades, que nos guió para asumir en primer lugar los asuntos más importantes. La impermeabilización del techo, antes que la reparación del plafón y de las puertas (que tenían rejas de protección) y  el arreglo de la ventanas, antes que el remplazo de los viejos abanicos con sus largos tubos colgando del techo.

b.- Contar siempre con la asesoría de los técnicos: Ingenieros, arquitectos, maestros, etc. Esto nos ayudó a conservar la armonía del edificio, en el estilo de la época. Especial gratitud tenemos con José Sosa, plomero y electricista de gran experiencia, un técnico cuidadoso y organizado. Otra ayuda invaluable ha sido la del maestro de construcción Joaquín Collado, así como la del joven ebanista Lourdes Fortunato (Luly), del herrero Juan Alfredo Meléndez (Freddy) y del fallecido pintor Francisco González. Este equipo de trabajo en coordinación con el encargado de mantenimiento Francisco Hernández, ha sido clave en la realización de los trabajos de remozamiento de nuestro hermoso templo y de nuestra escuela.

c.- Hacer la lista de las reparaciones: Esto ayudó a mantener un cronograma de trabajos. Nos fue muy útil  para las reparaciones en la escuela donde cada verano junto al equipo, hacíamos la lista de trabajo a realizar, indicando el responsable, la fecha y el presupuesto.

d.- “Sin prisa, pero sin pausa”: Este viejo dicho del sabio Cardenal Beras, nos ayudó a saber que muchos trabajos tienen éxito si la obra no se detiene. No se trata sólo de empezar, hay que seguir sin detenerse y el resultado se verá con el tiempo. Recuerdo tanto al Hermano Martín, cuando el Seminario Mayor se trasladó a la  avenida Sarasota. El solar estaba tan cubierto de roca caliza que parecía un desierto y con paciencia y perseverancia lo convirtió en un bosquecito (que lamentablemente se acaba de vender para un cine).

Al templo se le cambiaron las puertas, las ventanas y el plafón; se instalaron nuevos abanicos, un nuevo equipo de sonido; se reparó el techo y los bancos; se construyeron dos juegos de baños, se remodeló el Presbiterio, la sacristía, la oficina y en el archivo parroquial se repararon los libros y se digitaron 50 libros de Bautismo; se organizaron los expedientes matrimoniales y otros documentos, una afanosa tarea que asumieron la secretaria Marjorie Colón y Francia Martínez (Sansi); se pintó el edificio y se adaptó una de las capillas laterales para el Santísimo.

Un año después vivimos la triste experiencia de la profanación del Sagrario: El  7 de julio del 2009 un drogadicto violó la frágil cerradura y robó dos copones, que fueron recuperados. Mons. Pablo Cedano tuvo el 11 de julio, una Misa de Desagravio y dejó de nuevo abierto el lugar para la Adoración. Decidimos entonces instalar un sistema de alarma, tanto en la Iglesia como en la escuela para evitar hechos tan lamentables.

Recientemente se le ha  dado otro mantenimiento de pintura, se remodeló de nuevo la Capilla del Santísimo y se le instaló un equipo de aire acondicionado; se construyó una  gruta dedicada a la Virgen de Lourdes y una pequeña sacristía para los Domingos;  se remodeló el área verde donde se sembraron 80 palmas manilas, se construyeron dos vías peatonales y un nicho con la imagen del Santo Cura de Ars; se reparó el parqueo frontal y la calzada de entrada al templo.

La gente de la comunidad ha sido muy generosa en sus aportes para estas reparaciones. Especial agradecimiento debemos a las familias que participan en  la  “Ofrenda Familiar”, que han hecho el compromiso de hacer un aporte fijo cada mes, según sus ingresos. Dos veces al año reciben seis sobres para su ofrenda estimada en el 2% del ingreso familiar. Contar con este ingreso fijo, nos  ha permitido planificar y asumir compromisos económicos. También hemos contado, gracias a Dios, con la colaboración de algunas  parroquias hermanas, particularmente de la Parroquia Santísima Trinidad, que aportó para el nuevo plafón del templo y la capilla del Santísimo.

El CESCAR

Desde mi nombramiento como Director del Colegio, me propuse conformar un Consejo Directivo, que fue elegido el 30 de septiembre del 2005;  luego se seleccionaron los Coordinadores de Nivel y los Coordinadores de Área, se creó el Departamento de Orientación y los Consejos de Curso. El día 27 se eligió el Comité Gestor de la Asociación de Padres y Amigos del CESCAR. Este equipo de colaboradores ha sido la clave del trabajo que se ha realizado en estos años a favor de la educación de tantos niños, jóvenes y adolescentes.

Igual que en la Parroquia, en el Colegio nos abocamos  a vivir un proceso de transición, contando con  el personal que había acompañado al Padre Guillermo durante tanto tiempo. La Señora Fe Olivero continuó asumiendo labores administrativas y de algunas funciones de la subdirección de la institución. De gran ayuda fue el trabajo y asesoría de los profesores Manuel González, Maritza Paulino, Nora Guerrero y Arelis Fernández, así como el equipo de oficina con Maritza Candelario, Wendy Gómez y Carmen Cruz.

Durante el mes de septiembre se realizó la reparación de la cisterna, los sanitarios y los siete minibuses del transporte escolar. Se repararon 300 butacas, 20 pizarras y 20 escritorios.

El 21 de octubre tuvimos el  primer encuentro de todo el  personal,  una hermosa y esperanzadora experiencia de trabajo en común. Poco después se realizó la inscripción de una parte de los empleados, en la “Cooperativa Adelante”.

Ese mes se compró el Minibús IVECO, se realizó el cambio de vehículo Lincoln que usaba el sacerdote por el Mitsubishi, se compró una fotocopiadora nueva y se instaló un inversor de 3.7 Kw para las Oficinas.

El 26 de noviembre se realizó el Acto de Graduación de 84 Bachilleres, en un ambiente cargado de emociones por el recuerdo de la reciente muerte del Padre Guillermo.

Diciembre nos encontró envueltos en la recaudación de fondos. Se elaboraron unos bonos, que reportaron un beneficio de $350,000.00, gracias a la colaboración de la recién constituida Asociación de Padres y de algunas parroquias hermanas del país y del extranjero. Ese mes instalamos el programa de Gestión Escolar para manejar las calificaciones, los carnets y el Cobro. Se construyó una caseta para las plantas de 80 Kw y 60 Kw y vendimos la planta de 40 Kw para cubrir los gastos.

En enero del 2006 se realizó se aumentó el 15% al salario de todos los empleados y en marzo se saldó tal como estaba previsto, la deuda con la compañía eléctrica EdeEste. Se instaló una central telefónica con 16 terminales y se creó  la página Web WWW.CESCAR.EDU.DO

El 7 de mayo se celebró la Kermesse del Colegio, organizada por la recién creada Asociación de Egresados y la Asociación de Padres y Amigos del CESCAR.

En el mes de julio el Presidente Fernández envió  al  Congreso para su aprobación (todavía pendiente), el Decreto de Donación del  Solar del Colegio y  la Iglesia a la Arquidiócesis de SD.

El nuevo año  escolar, que se inició el 28 de agosto del 2006, fue preparado con un valioso Taller dirigido por el  Centro Poveda, del Instituto Teresiano y en coordinación con la nueva Directora Docente, la Maestra Mercedes Cornelio, nombrada por el Cardenal días antes.

La llegada de Doña Mercedes marcaría los  siguientes cuatro años de nuestro centro educativo. Su interés por la formación  de los maestros, su insistencia en una educación de calidad basada en los valores, su preocupación por fortalecer  la educación  del nivel Inicial y su experiencia docente nos permitieron dar el salto a otro estilo educativo donde se combinan la libertad, la confianza y la participación con la responsabilidad, el respeto,  la puntualidad y la disciplina. Esto  ayudó a elevar el  nivel académico y a crear un ambiente de trabajo agradable y eficaz.

Logró motivar a los maestros a lograr una mayor formación académica, varios de ellos iniciaron sus estudios universitarios, logrando en estos años su licenciatura en educación. Consiguió un mayor acercamiento con los padres  y los estudiantes. Muestra de esto fue el interés expresado en los estudiantes del último año en los Actos de Investidura y en el lanzamiento de su Promoción. Se fortalecieron las actividades culturales y la celebración de las fiestas patrias, que motivaron a los estudiantes, familiares y docentes. Aquí cabe mencionar el “Mes de la Patria”, el Día de la Francofonía, Día de la Hispanidad, Día de las Madres, Fiesta de Navidad y otras.

Gracias a la iniciativa de algunos maestros se promovió la participación de nuestros estudiantes en las distintas ferias culturales y científicas, que tanto aportan a nuestros jóvenes.

El 30 de agosto se inauguró la Sala de Informática donada por INDOTEL y se inició el Club Digital Santo Cura de Ars, que sirvió por varios años a los niños del vecindario.

El Arzobispo nos visitó el 26 de septiembre del 2006, en ocasión del 40mo  aniversario del Colegio, dejando inaugurada la “Biblioteca Padre Guillermo Rodríguez” (es una pena que no hayamos podido aprovechar mejor este espacio)  y el “Salón de Actos Prof. José Valentín Piña”, que ha sido de tanta utilidad para la comunidad parroquial y la Zona  Pastoral. La presencia  del Cardenal fue aprovechada para un encuentro con el Consejo Parroquial y el Consejo de Dirección del Colegio, que pudo dialogar con nuestro pastor sobre los ideales de un centro de educación católica y los retos de servir a una población excluida de la sociedad, como la nuestra.

El año 2007 evidenció una dificultad que se venía sintiendo entre las familias: una buena parte de la comunidad del Ensanche Capotillo y de Villas Agrícolas no podía inscribir sus hijos en el Colegio por la falta de recursos. La cuota de $1,300 no era muy elevada, pero no estaba al alcance de esta población.

Se iniciaron los contactos con la Secretaría de Educación y el 29 de julio del 2008, el Cardenal López Rodríguez y la Licda. Alejandrina Germán firmaron el Convenio de oficialización del CESCAR.

El beneficio para las familias fue inmediato: se redujo la cuota mensual, que pasó a $900 al mes  y al siguiente año escolar se redujo a $500, como ha permanecido estos últimos cuatro años. Ingresaron 500 nuevos estudiantes, lo que representó la tercera parte de la matricula de la escuela, que pasaría por un periodo de adaptación por parte de los docentes,  de los estudiantes  y de las familias.

El desafío de ser una escuela pública provocó muchos temores en cuanto a la disciplina, la puntualidad, la responsabilidad en el personal y el nivel académico. Nos estimuló mucho el  ejemplo de otros centros ubicados en nuestra zona, como la “Escuela San Juan Bautista de la Salle”, del vecino barrio de Simón Bolívar; los Politécnicos “Santa Ana”, “Nuestra Señora del Carmen” y “Cardenal Sancha”, también situados en lugares parecidos al nuestro y con excelente resultados.

A pesar de las dificultades para coordinar las actividades y la falta de cumplimiento de la gran mayoría de los artículos del Convenio firmado en el 2008 por parte del Ministerio de Educación, la comunidad se ha beneficiado de este cambio. El aporte de las familias, el respaldo de la comunidad y la Asociación de Padres y Amigos,  ha permitido un avance en el proyecto educativo.

El 17 de agosto del 2010 el Cardenal nombró a la Hna. Nicole Kingsley,  religiosa canadiense de las “Hermanas Santa María de Namur” y con varios años de experiencia en el país,  en sustitución de  Doña Mercedes,  quien renunció para estar más tiempo con su familia (¡lo que hacen los nietos!). La Hna.  Magdala Grandin, otra religiosa haitiana, se integró al cuerpo de profesores. La Hna. Eugenie Mandundu, nativa del Congo asumió la Biblioteca por dos años. Ha sido una rica vivencia de la fraternidad universal, a la que ya nos tenía acostumbrada el nutrido grupo de estudiantes chinos.

La presencia de las religiosas fortaleció el trabajo iniciado: Se ha dinamizado el Equipo de Coordinación y consolidado el trabajo docente. Varios maestros iniciaron, con apoyo de la Dirección estudios de postgrado y el nivel académico del centro ha mejorado significativamente. Se han adquirido nuevos equipos y material didáctico que ha ayudado al proceso educativo. Se evidencia un avance en el nivel académico y  la participación de la escuela en actividades culturales y científicas es de mayor calidad.

Una rica experiencia de participación la constituye el “Fondo de Solidaridad”, creado por los empleados de la escuela con el apoyo de la Dirección. A partir de una reflexión del Retiro que animó el sacerdote carmelita Marciano García, quien nos invitó a realizar algún gesto que expresara la sociedad que aspiramos, surgió la propuesta de crear un fondo para apoyar a los empleados con un aporte (que va de los ocho a los diez mil pesos),  en algunos momentos de desafíos económicos: Matrimonio, nacimiento de un hijo, graduación, enfermedad o muerte de un familiar (el día del cumpleaños se entrega un bono). Se acordó aportar el 1% del salario  de cada empleado y la escuela a realizar un aporte igual.

Al cabo de dos años se han entregado unos $120,000 y recientemente se acordó crear un Fondo Rotativo de Préstamos de $250,000 con el dinero ahorrado. Se comenzó aprobando préstamos sin interés de $25,000, para el arreglo de la cocina o el baño de la casa  y a la fecha 10 empleados han recibido el dinero solicitado.

Otra vivencia digna de comentar ha sido la Kermesse del CESCAR. Cada año, durante la Pascua se realiza este día de encuentro de las familias, los estudiantes, el personal y los egresados de la escuela. Se propone una actividad a financiar y  entre todos se organiza una verdadera fiesta, donde hay  juegos y cantos, se comparte la comida y los recuerdos. Para muchos es la oportunidad de volver a la escuela donde estudiaron hace años. A partir de esta convivencia surgió la “Asociación de Egresados del CESCAR” y se han creado los grupos de egresados por años de graduación, que siguen compartiendo a través de las redes sociales. Con los fondos de esta actividad se renovó la sala de Informática  “Prof. Juan Lora”, se repararon las butacas, el sistema de Agua Potable,  se construyó el Patio Infantil, se cambiaron los pisos de las aulas del Nivel Inicial y se reparó la planta eléctrica.

¡Estos nueve años he podido contar con el servicio incondicional de tanta gente!

Dios les premiará, como sólo Él sabe hacerlo, su generosidad y entrega.

 

 

P. Abraham Apolinario Abréu

8  de agosto del 2014

Fiesta del Santo Cura de Ars