RESEÑA HISTORICA DE LA PARROQUIA « SANTO CURA DE ARS »

(SAN JUAN MARIA VIANNEY)

Ens. Capotillo, Santo Domingo,

Distrito Nacional. R. D.

 

 

Introducción:

Al conversar con nuestro Arzobispo, el Cardenal López Rodríguez, sobre la celebración del Jubileo por los 50 años de la Edificación de la iglesia Santo Cura de Ars, me solicitó hacer una reseña de la vida de esta comunidad parroquial y me sugirió conversar con algunas de las personas que iniciaron, junto al Padre Guillermo Rodríguez fallecido en el 2005, esta experiencia de fe. Enseguida me puse a conversar con algunas hermanas y hermanos. Entre ellos ha sido muy valiosa la charla con la Sra. Juanita Rodríguez, quien acompañaba ya en 1954 al Padre Andrés Nemeth, sacerdote salesiano venido como misionero desde Hungría y párroco de la iglesia San Juan Bosco. Hablé igualmente con otras personas y recibí unas valiosas notas de Mons. Príamo Tejeda y Milagros Avilés, cuyos relatos me han servido para reconstruir en parte lo que han sido estos años desde que el Arzobispo de Santo Domingo decidió en 1955 crear esta parroquia. Aprovechando el Jubileo que celebraremos el 23 de febrero del 2009 (adelantamos la fiesta debido a que el 25 de febrero, aniversario de la construcción será Miércoles de Ceniza) he preparado esta breve reseña, veamos:

 

El Decreto No. 43 de fecha 8 de mayo de 1955, firmado por Mons. Ricardo Pittini, SDB, Arzobispo de Santo Domingo, crea seis nuevas parroquias: El Inmaculado Corazón de María, Santa Teresa de Jesús, El Sagrado Corazón de Jesús, El Patrocinio de San José, San Rafael de Boca Chica y San Juan María Vianney (Santo Cura de Ars). El día 17 de mayo, el Arzobispo Coadjutor de Santo Domingo, Mons. Octavio Berasdispone que dicho decreto “se ejecute el diecinueve de mayo corriente, en cuanto a la Parroquia San Juan María Vianney (Santo Cura de Ars), en esta Ciudad, cuya sede provisional será la Capilla Santo Cura de Ars, de la Prolongación de la Ave. José Trujillo Valdez. Y disponemos que el mismo día tome posesión como Vicario Ecónomo, el Reverendo Presbítero Señor Guillermo Rodríguez, delegando para este acto al Reverendo Padre Andrés Nemeth, S.D.B., Párroco de San Juan Bosco.”

 

La nueva Parroquia se desprende de las Parroquias María Auxiliadora y San Juan Bosco. Sus límites serán “la calle No. 31 hasta la calle No. 24 hacia el este, hasta la calle María Martínez de Trujillo hasta la calle No. 29 del Ensanche La Caridad, hasta el río Ozama, cerrando los ríos Ozama e Isabela por el norte y el este”.

 

Ambos decretos están confirmados por la firma del Canciller de la Arquidiócesis Padre Remberto Cruz Pérez.

 

La capilla Santo Cura de Ars era una enramada de madera techada de cinc y apenas rodeada por unas varas que hacían el oficio de paredes. Tenía una pequeña sacristía, como muestra la foto que conservamos, y una simpática campana que anunciaba cada día la Misa.

Según nos cuenta la Sra. Juana Rodríguez (Juanita), quien fue una de las primeras personas en congregarse a la nueva parroquia: “La Capilla la construyó en 1954 el Padre Andrés Nemeth SDB, que venía de Don Bosco en bicicleta, los primeros bancos los trajeron de la Iglesia San Miguel, donde estaba el Padre Zenón de Aza. El Padre Guillermo vivía en el Colegio de la Salle y desde allí venía a dar la Misa. Llegaba todo enlodado, porque esto era una muy pantanoso. Por eso a este lugar le llamaban Los Arremangaos”.

 

El mismo Padre Guillermo, en su informe de preparación a la Visita Pastoral de 1997, nos dice: “A esta zona le llamaban Faria, Las Cañitas o los Potreros de Venturita. El lugar donde estaba la primitiva iglesita, que servía de Centro Parroquial, en una pequeña porción de terreno (tres mil metros cuadrados), Mons. Beras la había comprado al Sr. Fiume Vicini, el 23 de diciembre de 1953, por la suma de $3,000.00. Pasé hambre, continúa en su relato, dormí a la intemperie, algunas noches en los banquitos de la humilde Capillita, hasta que me vi vencido por la inseguridad y los sufrimientos. Pedí alojamiento en “La Casa del Cooperativismo”, la cual quedaba en la calle Anibal de Espinosa, antigua calle 28, con María Montez, se me ofreció una habitación que solamente tenia una cama sin colchón y además se me puso como condición que no se me podía ofrecer ni siquiera un vaso de agua, yo acepté tal condición”

 

La Sra. Rosalba Pichardo, refiriéndose a esta Capilla dice que “allí también daban clases a los niños, cada uno tenía que llevar su sillita, pero había un bonito ambiente. Mis primeros hijos empezaron a aprender y a leer allí, se pagaba algo no recuerdo cuanto, pero no era mucho. Luego, cuando el Padre abrió el Colegio vinieron a estudiar aquí. Yo daba el catecismo en mi casa, venían incluso niños desde Villa Mella. Por aquí habían pocas casas, fue después que esto se fue llenando de gente”

 

Según aparece registrado en el libro No. 1 de Bautismo, los primeros cuatro cristianos bautizados el 29 de mayo de 1955 fueron:

 

1.- Antonio Confesor RAMIREZ, hijo de Hilda RAMIREZ

2.- Ramón DIPLAN, hijo de Ubaldina DIPLAN

3.-Juan José EMILIANO, hijo de Mercedes EMILIANO

4.- Ángela Berta MARTINEZ, hija de Gregoria Emilia MARTINEZ

 

El nuevo sacerdote, nos dice Doña Juanita, “también era capellán del Cementerio de la Máximo Gómez y de la Capilla de Fátima en la calle Marcos Adón. Era muy dinámico, organizaba cada año varias peregrinaciones: el 27 de febrero a Higüey, el último domingo de septiembre al Santo Cerro y el último domingo de diciembre a Bayaguana. En cuaresma se tenían retiros para señoritas y mujeres el Viernes de Dolores y para los hombres el Domingo de Ramos. Las fiestas patronales se daban muy animadas, con juegos populares, tales como Corrida de Sacos, La Gallina Ciega, El Palo Encebao.”

 

En el año 1957 hubo una visita que sorprendió a los pocos moradores de lugar: El dictador Rafael Trujillo y el Padre Luís González Posada, SJ (probablemente el 29 de septiembre). “Me acuerdo bien que ese domingo estábamos de peregrinación en el Santo Cerro, cuando llegamos nos dijeron que “El Jefe” había venido por aquí con el Padre Posada y anunció la construcción de una iglesia. Nosotros nos pusimos muy contentos. Petán, el hermano de Trujillo conocía la Capilla, porque a veces venía a buscar agua bendita. Cuando construyeron la iglesia y la casa curial, donó dos neveras” nos sigue contando Doña Juanita.

“Al día siguiente se me llamó al Palacio Nacional, narra el Padre Guillermo, para que yo escogiera el Terreno donde se había de construir el Templo, aproveché la oportunidad que el Señor me había dado y señalé el mismo lugar que tiempos antes no había podido obtener por falta de recursos económicos (se refiere al solar que pertenecía a “La Casa Velásquez” en la ave. Duarte Esq. Ave. Ovando, que vendían por $10,000.00), inmediatamente se comenzó a construir el Templo y la Casa Curial.” (Visita Pastoral 1997)

 

Fue el tiempo en que el dictador dispuso la construcción del Ensanche Julia Molina, en honor de su madre. Se edificó el Hospital Moscoso Puello, el Mercado Nuevo de la Duarte, la Escuela Colombia y en el centro de todo se incluyó este grandioso templo. Eran los terribles días del final de una larga dictadura y “El Jefe” quería conquistar el favor de la Iglesia a la que había perseguido por su franca oposición a sus abusos.

 

Trujillo pagó a la Señora Fedora SANABIA FORESTIERI el 1 de agosto de 1958, la suma de $20,000.00 por los 10,000 metros cuadrados, donde se construyó la iglesia actual. Hace apenas tres años, el 10 de marzo del 2006, el Presidente Fernández firmó el Decreto de Donación de estos terrenos a la Arquidiócesis de Santo Domingo.

 

Un artículo publicado el 26 de febrero de ese año por el diario “El Caribe” relata con detalles el acto de bendición el día anterior: El 25 de febrero de 1959. Aparecen numerosas fotografías del Arzobispo Coadjutor Mons. Octavio Beras, de Mons. Polanco Brito, Obispo de Santiago y naturalmente destaca la presencia de Trujillo y la nutrida delegación del presidente títere Héctor Bienvenido Trujillo, hermano del Dictador. Según la nota periodística el templo, de 1,080 metros cuadrados, fue construido por el Ing. Mario Jiménez Figueroa a un costo de $130,000.00. Trujillo entregó ese mismo día $26,052 en efectivo para la compra del mobiliario de la Iglesia y la Casa Curial. La construcción apenas duró dos años.

 

“La Iglesia se entregó y unos días después, se empezó a usar. Yo no recuerdo que se tuviera nada especial, ni que viniera ningún arzobispo ese día, simplemente que nos mudamos para la nueva iglesia y el Padre empezó a dar la Misa aquí” contesta Doña Juanita, a la pregunta sobre el nuevo templo.

 

Milagros Avilés, una de las Altagracianas que trabajó desde el inicio en la comunidad y que años después fundara la Juventud Obrera Católica Femenina (JOC) en la parroquia, nos narra: “otra de las cosas que recuerdo y que me impresionaron muchísimo fue la consagración del altar de mármol, ungido con aceite y fuego, cosa que yo nunca había visto y siempre lo recuerdo. Esto fue en presencia de altos dignatarios de la Iglesia.”

 

Durante este período la comunidad seguía sus actividades. Se organizó una Misión en el año 1956, en la que participaron los sacerdotes Rafael Marcial Silva y Ramón Checo. “Muchos otros sacerdotes nos visitaban, nos dice Juanita, entre ellos recuerdo a Euribíades Concepción, Ernesto Montás y Félix Pepén, que en ese tiempo no era obispo, era el Padre Pepén.”

 

 

El Templo Parroquial:

Han pasado 50 años desde aquel 25 de febrero de 1959 y son muchas las personas que han encontrado en este lugar un espacio para el silencio, la oración, los sacramentos y el encuentro fraterno. El archivo parroquial tiene registrados cerca de 66,500 bautizados (de estos 38,200 han sido ingresados al Archivo Digital), los matrimonio bendecidos son 3,560; las confesiones incontables y las celebraciones eucarísticas por igual.

 

“Siendo yo un joven sacerdote, nos cuenta el Obispo Emérito de Baní, Mons. Príamo Tejeda, empezábamos a confesar a las cuatro de la mañana. El Padre Guillermo celebraba la Misa a las cinco y nosotros seguíamos confesando. Esa era la costumbre en aquella época. La gente se levantaba de madrugada para venir a la iglesia. Guillermo era muy exigente, a los padres no nos daba la llave de la casa. Cuando veníamos de noche, teníamos que tocarle la puerta a Pedro Jáquez, el tío del Padre, para nos abriera”, nos cuenta el Obispo en su reciente visita el pasado 2 de enero de este año 2009. “Me trajo tantos recuerdos volver a celebrar en esta iglesia, porque aquí fui consagrado obispo”. En efecto el nuevo Obispo Auxiliar de Santo Domingo fue consagrado en este templo el 13 de julio de 1975, por manos de Mons. Octavio Beras, Arzobispo de Santo Domingo, quien un año después sería nombrado el primer Cardenal de la Iglesia Dominicana. Le acompañaron Mons. Hugo Eduardo Polanco, Obispo de la Altagracia, Higüey y Mons. Gerald Emmet Carter, Obipo de London, Ontario, Canadá.

 

El Obispo de La Vega, Mons. Antonio Camilo pasó también aquí sus primeros años de sacerdote “fue un tiempo muy lindo el que pasé aquí recién ordenado, todo parece igual a los años en que celebré mis primeras misas en la mañanita. Cada sacerdote celebraba en un pequeño altar, porque en ese tiempo no se hacían concelebraciones”, nos contaba en una de sus visitas el año pasado, cuando vino a recoger como recuerdo una estatuilla del Santo Cura de Ars y otra de San Antonio, regalo de esta comunidad.

 

La iglesia pronto se nutrió de nuevos feligreses, ya que el lugar se empezó a poblar cada día más con los recién llegados vecinos del Ensanche Luperón y Villas Agrícolas, donde se construyeron 1,300 viviendas.

 

Juanita continúa su relato: “Los bancos de ébano los hicieron en el Taller de la Familia Mora, y los fueron trayendo poco a poco. También recuerdo que el altar no estaba todavía cuando nos mudamos. Después lo trajeron en unas cajas, desde Italia y lo armaron aquí. Se colocó en la pared, como se usaba entonces, después del Concilio lo mudaron a donde se encuentra ahora”.

 

El Padre Guillermo no estuvo mucho tiempo en la nueva iglesia. El 30 de agosto de 1960 se fue a estudiar a Roma, donde pasó tres años. Lo sustituyó el Padre Gabriel Maduro quien permaneció hasta el 1963. “Nosotros sufrimos mucho con lo que le pasó al Padre Maduro con el asunto de Wascar Tejeda (uno de los participantes en la muerte del dictador, que era amigo del Padre Guillermo). Cuando mataron a Trujillo él vino a resguardarse aquí. El Padre Maduro lo escondió en el sótano, pero una antigua religiosa denunció al sacerdote. Cuando vinieron del Servicio Secreto (SIM) encontraron al Padre hablando con Wascar, aquí mismo en esta oficina (se refiere a la antigua Oficina Parroquial ubicada entonces dentro de la Casa Curial) y se lo llevaron. Esa misma noche apresaron al Padre Maduro y al Padre Lora. Fue día de Corpus Christi (1o de junio del 1961). Al Padre Lora lo soltaron, pero el Padre Maduro pasó varias semanas preso en “La 40” (Residencia utilizada como lugar de tortura por Trujillo, donde está actualmente la Iglesia San Pablo, ave. de los Mártires, S. D.). Gracias al Padre Pérez Sánchez fue que lo sacaron con vida. Varios días después de eso, se presentó una turba que lanzó piedras a la iglesia y trataron de destruirla. Mons. Beras se encontraba presente ese día”

 

El Colegio:

A su regreso de Roma el Padre Guillermo empezó a pensar seriamente en consolidar la escuelita iniciada en la antigua capilla de madera. Vendió el solar en $50,000 y después de reembolsarle al Arzobispado los $3,000 que había pagado 12 años atrás, inició la construcción del Colegio.

Durante la ausencia del Padre Guillermo, el Padre Maduro autorizó a Hilda Taveras a comenzar en terrenos de la parroquia, la escuelita “Niño Jesús de Praga”. Esta funcionó hasta 1966 cuando el Administrador Apostólico Mons. Polanco Brito, informó a la Directora que la Parroquia abriría su propio Colegio Parroquial, el cual inició sus clases el 15 de Septiembre de 1966 con 640 estudiantes.

En una nota publicada por la Cancillería del Arzobispado, el 15 de noviembre de ese año se ofrecen estos datos, en respuesta a una publicación del periódico “El Caribe”, donde se alega que el “Cura Párroco trata de hacer desaparecer la Escuelita Niño Jesús de Praga”. En compensación por el traslado de la escuela, el Arzobispado se comprometió a entregar $10,000 a la Directora.

El nuevo colegio llevaría el nombre de “Centro Educacional Santo Cura de Ars” (CESCAR). Se inició recibiendo estudiantes desde pre-escolar hasta el bachillerato, cobrando una cuota desde $3.00 a los pequeños hasta $10.00 a los mayores. En un informe del 19 de septiembre de ese primer año 1966, el Padre Guillermo comunica que el centro posee una matricula de 678 estudiantes, 21 empleados y un gasto mensual de $1,840.00 (¡Qué diferencia con el valor de nuestra moneda actual!)

 

Poco a poco se fue levantando un primer edificio de dos niveles, luego de cuatro y finalmente otro edificio de tres niveles, que junto al área infantil, integró el conjunto del que hoy dispone el CESCAR. La gente de la comunidad recuerda todavía las distintas actividades organizadas para recabar los fondos y cómo muchos fieles contribuyeron con bloques de cemento para el nuevo colegio. “El Padre vivía haciendo actividades para el colegio. En 1966 se hizo una gran rifa. Recuerdo que se subió a la iglesia, por la parte que da a la Ovando y desde ahí arriba se realizó la rifa. Eso estaba lleno de gente esperando el resultado”, nos cuenta Dulce Arias, quien también nos habla de la Entronización de la Virgen que se tuvo en esos años: “Fue temprano en la tarde, después de la una, la gente llenó la iglesia, vinieron de otros lugares. Fue un día que nunca olvidaremos, especialmente los legionarios.” En cuanto a la Legión de María, dice que desde ingresó en ella se volvió una persona más comprometida con la Iglesia. “Para la fiesta de Corpus Christi, se tenía la Primera Comunión de los niños, eso se hacía cada año.”

 

La Vida de la Parroquia:

“La feligresía iba creciendo, se iban poblando las zonas despobladas a consecuencia de los desalojos. Fue necesario construir algunas Capillas, en La Zurza, en el barrio Simón Bolívar, y la Capilla San Rafael, con una Escuela de cuatro (4) Aulas, de madera y cinc, en la zona de Güaley. Esto se construyó con ayuda económica de Mons. Beras, quien lo costeó todo”, nos relata el Padre Guillermo (Visita Pastoral 1997)

 

Juanita nos dice que “durante estos años, varios sacerdotes colaboraron con el Padre Guillermo, entre ellos el Padre Lora, hermano del profesor Lora, primer Sub-Director del Colegio; el Padre Antonio Yaluna, Párroco de San José; de Villa Consuelo y también el padre Luís Maldonado, un colombiano muy simpático” De este sacerdote benemérito nos habla también Milagros Avilés: “El Padre Luís formó varios centros de catequesis desde La Zurza hasta Simón Bolívar, donde había una capillita y yo trabajé directamente con él. Pasaron además por ese tiempo, el Padre Miguel Espinal, el P. Antonio Camilo, el Padre Miguel Santana y otro que ayudó fue el Padre Juan, de nacionalidad belga, quien ayudaba a celebrar una de las misas los domingos.”

La comunidad recuerda con cariño al Padre Valeriano Alonso, un jesuita español que fue profesor de la UASD y luego del Colegio Loyola. Ayudaba en celebración de la Misa y las confesiones. Luego que se retiró a Manresa siguió viniendo a la Parroquia. Siempre estaba un poco de prisa. “Le gustaba viajar en guaguas públicas y caminar a pié por las calles,” nos dice Germán Reyes. Por esta costumbre de andar a pié el Padre Alonso fue victima de varios asaltos. “No sabemos cuántas veces le robaron el reloj”, nos dice Francisco Valdez (Papito).

 

Catequesis: Las primeras catequistas fueron: Juanita Rodríguez, Rosalba Pichardo y las Altagracianas Zora Frometa y Milagros Avilés; más tarde se integraron Cleotilde de León, Victoriana Solano y luego Eduviges Soriano, Floraminda Frometa, Esmeralda Abréu y Ursula Corporán. Milagros recuerda que después de regresar de Dajabón, donde participó de una misión, se integró de lleno en la catequesis “recuerdo que para la Navidad recolectábamos juguetes y ropa para los niños pobres de la parroquia. Fue una labor muy bonita.”

 

Legión de María: El primer Presidium se organizó poco tiempo después de mudarse a la nueva iglesia. “Su primera presidente fue María Cristina Camilo, la conocida locutora de radio; la Secretaria Isabel Guerrero y yo fui elegida como Tesorera. Luego me tocó fundar la Legión en Cristo Rey. Aquí llegaron a funcionar varios presidia, entre los cuales hubo dos juveniles, uno de ellos creo que se llamó Rosa Mística”, nos dice Juanita.

 

Cursillos de Cristiandad: Entre los primeros cursillistas se encontraban Julio Martínez (Tío Julio) y Julián Suriel, que años después serían ordenados diáconos permanentes y Margarita González. Del Tío Julio, nos cuenta Milagros que “rezaba las oraciones de las mañanas todos los días por altoparlante y se escuchaba en toda la comunidad y lo hizo hasta su vejez y fue muy querido por todos.”

 

Terciarios Franciscanos:

La fraternidad de los Terciarios Franciscanos se inició el 4 de agosto de 1959, fiesta de Santo Cura de Ars en presencia del Padre Balbino y la Hermana Emma. Julio Martínez fue designado Ministro de la Orden y Ramón Eugenio Rodríguez, el papá de Doña Juanita, fue nombrado Maestro de Novicios.

 

Coro Parroquial: Al inicio de la parroquia el Coro cantaba desde el balcón, situado en el segundo nivel del templo. Allí estaba el pequeño órgano eléctrico que funcionó hasta hace un par de años y que tocaba José Morales. El grupo estaba dirigido por Juanita y lo componían unas 25 personas. Muchos cantos eran en latín, como era la costumbre en la época. Pocos años después dejaron de cantar en el balcón y empezaron a hacerlo en el lado derecho del presbiterio, como hasta hoy.

 

Renovación en el Espíritu Santo: El primer grupo de oración fue fundado el 8 de febrero de 1984, bajo la asesoría del P. Ciprián Ibáñez SDB, quien vino de la parroquia Corazón de Jesús de Villa Francisca, acompañado de la Sra. María Chalas. Desde el inicio participaron en este grupo la Hermana Rosalba Pichardo, Catalina Vanderlinder y Julia. Luego siguieron los grupos “Jesús en el Cerro” y “Dios con nosotros”, siguieron otros más. Actualmente funcionan 17 grupos de oración que han asumido varios ministerios: Visita a los enfermos, Visita a los encarcelados, grupo de intercesión. Recientemente se ha organizado un fondo de solidaridad para dar una ayuda a familias en necesidad. La hermana Miguelina Florhs recuerda con emoción los retiros organizados por la Renovación en los que participó la Sra. Yolanda Portalatín, así como los encuentros de zona y la visita del P. Jaime Vulker. Los hermanos recuerdan con afecto a la Hna. Ramona Burgos, quien tenía un gran espíritu de entrega y motivaba a todos con su ejemplo.

El grupo juvenil “Nueva Alianza”, del cual han surgido otros grupos en algunas parroquias amigas, fue fundado el 26 de junio de 1991.

 

Otros Hechos y Personajes:

- El 9 de abril de 1966, se presentó una multitud exigiendo ver a una pareja, que supuestamente encontraron desnuda en el templo el día anterior, que fue Viernes Santo. El falso rumor se expandió por toda la ciudad de Santo Domingo. El sacerdote tuvo que solicitar la ayuda policial para controlar la turba y fue tal el barullo que ese Sábado Santo no se pudo celebrar la Vigilia Pascual.

- En el año 2000 durante la Misa de Novenario de María Valerio y mientras la asamblea recibía la Comunión, uno de sus hijos se disparó en la cabeza cuando se encontraba sentado en su banco. Este hecho consternó a todos los presente en especial al Padre Valeriano Alonso SJ, quien presidía y al Diácono Julio Martínez, quien lo acompañaba.

 

La Partida del Padre Guillermo Rodríguez:

La larga presencia de un sacerdote marca una comunidad. El Padre Guillermo nació en Damajagua, municipio de Esperanza, de la provincia Valverde, el 25 de junio de 1924 y fue ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1950. Por 50 años fue el único párroco, hasta su partida a la Casa del Padre, el 29 de junio del 2005.

A excepción de los tres años pasados en Roma, estuvo siempre al frente de esta comunidad. Dedicado en cuerpo y alma al Colegio, que sería en una época el más prestigioso centro educativo de la parte norte de la ciudad de Santo Domingo. Llegando a albergar 3,000 alumnos.

La partida del padre Guillermo creó un vacío difícil de llenar. Su estilo autoritario y su organización centralizada dejaron una compleja situación administrativa.

El Arzobispo nombró, el mismo día de su muerte, una Comisión Administradora, presidida por el Padre Lorenzo Vargas y compuesta por los sacerdotes Abraham Apolinario, Joselito Beltré , Martín Gutiérrez, Antonio Esquivel sj, Vicario de Administración, la Srta. Ana Teresa Gómez, Tesorera del Arzobispado y el recién ordenado Diácono Juan Herrera.

Una vez aclarado el asunto de la propiedad del solar, los sobrinos del Padre Guillermo desistieron de su solicitud de que el Colegio les fuera entregado como herencia de su tío.

 

Nombramiento como Párroco y Director:

Una vez que fui instalado como Párroco y Director del Colegio, el 15 de agosto del 2005 inicié los primeros pasos para constituir el Consejo Parroquial y el Consejo Directivo del CESCAR.

Los primeros meses fueron dedicados a reorganizar el sistema contable, reparar el edificio del Colegio y a procurar los fondos para reparaciones de emergencia tanto en la casa parroquial como en el templo, que tenía algunas filtraciones. Se firmó un acuerdo con la compañía eléctrica para saldar la deuda atrasada y empecé las gestiones para procurar una persona que asumiera la dirección del colegio, lo cual se logró con la contratación en julio del 2006 de la Profesora Mercedes Cornelio, actual Directora Docente del CESCAR.

El Arzobispo fue informado en varias veces del proceso y pudo conversar tanto con el Consejo Parroquial, como con el Consejo del Colegio en su visita del 26 de Septiembre del 2006, en ocasión del 40mo aniversario del CESCAR. Ese día bendijo el Salón de Actos “Profesor José Valentín Piña” y la “Biblioteca Padre Guillermo Rodríguez”.

 

Gracias al apoyo de la Asociación de Padres y Amigos del CESCAR y al respaldo de algunas comunidades hermanas se prepararon unos bonos para conseguir los fondos para las reparaciones. Iniciamos el programa de Financiamiento de Becas y los contactos con la Secretaría de Educación, que culminaron con el Convenio de Oficialización firmado el 29 de julio 2008. Otros acuerdos fueron realizados con INDOTEL en 2006, para abrir el Centro de Capacitación de Informática y con APEC en 2007, para impartir las clases de inglés.

 

El templo, al cual sólo se le había reparado el techo y dotado de inversores, empezó a recibir en el 2007 un poco más de atención con la restauración de las imágenes (delicadamente realizada por las Hermanas del Monasterio Carmelita de Baní), la reparación de los bancos y la construcción de nuevas puertas y ventanas. Se restauró el Salón Parroquial, en adelante dedicado a San Francisco de Asís. Se preparó una Capilla para el Santísimo, que fue bendecida el 30 de junio del 2008 por nuestro Arzobispo, en ocasión de la Confirmación a un grupo de jóvenes.

Recientemente restauramos la Capilla dedicada a la Virgen, se instalaron nuevos abanicos y un nuevo equipo de sonido. Los copones, custodias, cálices y otros objetos para la liturgia fueron restaurados, al igual que los libros y misales. Se instaló un programa informático para el Archivo de Bautismo. Esta semana estamos pintando el templo con apoyo del Ayuntamiento del Distrito Nacional y se está instalando un nuevo plafond, con la colaboración de la Parroquia Santísima Trinidad.

 

Jubileo:

El Jubileo de los 50 años de la construcción del templo es un motivo de acción de gracias al Señor y a toda la gente que ha contribuido a devolver a este lugar su esplendor original. Son muchas las personas que aquí han venido a orar, muchos los que por el Bautismo se unieron a Jesús y a su Iglesia y muchos más los que en este lugar han escuchado la Palabra, se han alimentado con la Eucaristía y han recibido el perdón de sus pecados.

Estamos a las puertas de una Misión Continental, en la que nuestra comunidad parroquial participará sin dudas con entusiasmo. Para esto nos han preparado las semanas bíblicas, los tiempos de formación, las celebraciones eucarísticas de los viernes en los sectores, los vía crucis por las calles de nuestros barrios, las Misas de Alborada y la sectorización de nuestra parroquia. La experiencia de la Convivencia Parroquial del año pasado, el paseo de Dirigentes y la Celebración gozosa de la Pascua nos motivan a seguir este camino de fe iniciado por el Padre Guillermo y un grupo de hermanas y hermanos hace más de 50 años.

 

Recientemente he tenido la alegría de visitar algunas de las comunidades que se beneficiaron de la remodelación de nuestro templo, ya que el Consejo Parroquial decidió donar algunas de las antiguas imágenes y que han venido a ocupar el lugar central de nuevos templos parroquiales. Esto lo viví hace poco al visitar la Parroquia de San Antonio de Guerra, donde se encuentra un hermoso sagrario donado por esta comunidad. Lo mismo cuando visité las Parroquias La Inmaculada, de la Urbanización Italia y La Virgen de los Dolores, de Cancino.

En total se donaron 9 imágenes, 14 Cruces de Madera, 3 Sagrarios, un Cáliz, un Copón y una Casulla dorada.

 

Confío en que esta reseña histórica sobre la parroquia Santo Cura de Ars estimule a alguna persona con más tiempo e inclinación a la historia que yo, a escribir una historia más completa de esta comunidad.  Esta parroquia es madre de otras tantas de la zona pastoral Ozama, de esta amada Arquidiócesis de Santo Domingo, que se prepara para celebrar en el 2011, los 500 años de su erección. Deseo que este Jubileo Parroquial nos prepare a celebrar con entusiasmo el gran Jubileo Diocesano.

 

A todos y todas los que contribuyeron con estas notas les dejo mi gratitud, lo mismo a las instituciones y comunidades que nos han apoyado en la reconstrucción de este hermoso templo parroquial. Pido a Dios que este lugar siga siendo una fuente de bendición y paz para estos barrios y esta ciudad de Santo Domingo. Que este Jubileo fortalezca el cariño de nuestra gente por esta parroquia dedicada al Santo Cura de Ars y su templo.

 

P. Abraham Apolinario

Párroco

23 de febrero 2009